Lo característico del trastorno, es la inestabilidad en las relaciones interpersonales, autoimagen y afectividad, así como una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta. Tiene una prevalencia del 2% en la población general y una mayor frecuencia en mujeres.
Los sujetos con un trastorno límite de la personalidad realizan frenéticos esfuerzos para evitar el abandono real o imaginario y que puede incluir comportamientos de automutilación o suicidas, o expresiones de ira inapropiadas incluso ante separaciones de cortos periodos de tiempo. Pueden creer que este «abandono » implica el ser «malos». Estos temores a ser abandonados están relacionados con la intolerancia a estar solos y a la necesidad de estar acompañados de otras personas.
Los individuos con un trastorno límite de la personalidad presentan un patrón de relaciones inestables e intensas. Pueden idealizar a quienes se ocupan de ellos o a sus amantes y cambiar rápidamente de idealizarles a devaluarlos, pensando que no les prestan suficiente atención.
Puede haber una alteración de la identidad caracterizada por una notable y persistente inestabilidad en la autoimagen o en el sentido de uno mismo, caracterizada por cambios en sus objetivos, valores y aspiraciones profesionales. Pueden producirse cambios bruscos de las opiniones y los planes sobre el futuro de los estudios, la identidad sexual, la escala de valores y el tipo de amistades. Estos sujetos pueden presentar un mal rendimiento laboral o escolar.
Suelen demostrar una impulsividad inapropiada que se puede manifestar en apostar, gastar dinero irresponsablemente, darse atracones, abusar de sustancias, involucrarse en prácticas sexuales no seguras o conducir temerariamente.
Los sujetos con trastorno límite de la personalidad presentan intentos o amenazas suicidas recurrentes o comportamiento de automutilación. El suicidio consumado puede llegar a producirse el 8 -10 % de estos sujetos. La automutilación puede ocurrir durante experiencias disociativas y a menudo les proporciona un alivio por el hecho de reafirmarles en su capacidad para sentir o por servirles de expiación de su sentimiento de maldad.
Los sujetos con trastorno límite de la personalidad pueden presentar una inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo Su estado de ánimo predominante es de tipo disfórico y suele ser interrumpido por períodos de ira, angustia o desesperación, siendo raras las ocasiones en las que un estado de bienestar o satisfacción llega a tomar el relevo. Estos episodios pueden reflejar la extremada reactividad de estos individuos al estrés interpersonal. Pueden también estar atormentados por sentimientos crónicos de vacío. Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer. Suelen tener problemas para expresar y controlar su ira,también mostrar sarcasmo extremo, amargura persistente o explosiones verbales. Sus expresiones de ira suelen ir seguidas de pena y culpabilidad contribuyendo al sentimiento que tienen de ser malos.
Durante períodos de estrés extremo, pueden presentar ideación paranoide transitoria o síntomas disociativos . Lo más habitual es que estos episodios ocurran como respuesta a un abandono real o imaginado. Con la vuelta real o percibida de la ayuda de la persona que se ocupa de ellos puede producirse la remisión de los síntomas.















Comentarios
Soy bulimica desde hace 1 año y no veo la salida... nunca pense q me tocarìa pasar esto a mi... me considero una mujer fuerte pero creo q solo es la apariencia...
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