La pica se caracteriza por una ingestión persistente de sustancias no nutritivas durante un período de por lo menos 1 mes. Son múltiples y variadas los tipos de sustancias que pueden ser ingeridas y estas suelen depender de la edad.
Mientras que adolescentes y adultos pueden ingerir tierra o estiércol, los niños pequeños suelen comer pintura, yeso, cuerdas, cabellos o ropas y los de más edad pueden comer excrementos de animales, arena, insectos, hojas o guijarros. En este proceso no hay aversión hacia los alimentos.
El trastorno suele ser más frecuente en niños pequeños y mujeres embarazadas. Tampoco es infrecuente en niños con trastorno generalizado del desarrollo o retraso mental.
En determinados casos suele ser un trastorno puramente conductual, pero en otros se corresponde con déficit en determinadas vitaminas, minerales o un trastorno metabólicos. A veces las consecuencias de la conducta de pica suele dar a importantes complicaciones secundarias tales como envenenamientos por plomo, tras ingerir pinturas, atascos y obstrucciones intestinales o infecciones y parasitosis.
Referencia: Manual de diágnostico y estadístico de los trastornos mentales.DSM-IV.Masson S.A. ©1.995





















