El deseo sexual inhibido, también denominado deseo sexual hipoactivo, apatía sexual, aversión al sexo, hace referencia al escaso nivel de interés sexual manifestado por alguno de los miembros de la pareja. Puede afectar tanto a los varones como a las mujeres, pero suele ser diagnosticado con más frecuencia en la mujer.
Se dice que tiene un carácter primario, cuando la persona siempre ha mantenido escaso nivel de deseo o que tiene carácter secundario, cuando habiendo tenido un nivel de deseo considerado normal, a partir de un determinado momento, por diversas circunstancias, se produce un descenso del deseo sexual.
El bajo interés sexual puede ser general, cuando existe escaso interés sexual, independientemente de la pareja actual o particular cuando el bajo deseo, sólo aparece con una determinada pareja y no con otras parejas.
Son múltiples las causas que pueden dar lugar a este proceso:
- Problemas de pareja: Entre ellos, problemas de comunicación, falta de cariñó y afecto, pugnas y conflictos y conflictos. La falta de tiempo, el cansancio la rutina y la monotonía pueden ser también causas determinantes.
- Factores educativos: También puede ocurrir que la persona haya tenido una educación sexual muy estricta durante la crianza lo que ha podido generar actitudes negativas hacia el sexo. También determinadas experiencias sexuales traumáticas tales como violación, abuso sexual o incesto pueden ser causa del proceso.
- Enfermedades médicas y psiquiátricas: La depresión o el estrés pueden contribuir a producir un descenso del interés sexual. Igualmente determinadas condiciones médica sobre todo aquellas que cursan con sensación de cansancio, agotamiento, insomnio, malestar general o dolor pueden dar lugar a este proceso. En igual medida ciertos medicamentes, como en el caso de los antidepresivos o factores hormonales como deficiencias en testosterona, pueden afectar a la líbido.
- Factores sexuales: En el caso de los varones, problemas de erección o retardos eyaculatorios, pueden ser factores determinantes. En la mujer las relaciones sexuales dolorosas, por falta de lubrificación o vaginismo pueden estar detrás del proceso.
El tratamiento generalmente requiere intervenir sobre las causas que lo determinan. En el caso de que el motivo sean los problemas de pareja la terapia de pareja será el tratamiento de elección. El entrenamiento en la comunicación, ayudará a la pareja a aprender cómo hablar entre sí, a expresar afecto y comprensión y aprender cómo expresar la ira de manera constructiva. En otros casos la pareja puede necesitar concentrarse directamente en la relación sexual. A través de la educación y las tareas de pareja aprenden a aumentar el tiempo que le dedican a la actividad sexual. En algunas se hace necesario concentrarse en la forma de expresar el deseo de acercamiento sexual a la otra persona de una manera más interesante y deseable o en cómo rehusar una invitación sexual, de una forma más apropiada y no ofensiva. En el caso de que factores educativos se encuentren en la base del problema puede que se haga necesario trabajar mediante restructuración cognitiva, las creencias e ideas irracionales relacionadas con el sexo que han sido adquiridas en la infancia, o llegado el caso realizar intervenciónes psicológica especificas, que ayuden a superar determinadas experiencias traumáticas subyacentes. Si la causa del problema viene determinada por determinadas condiciones médicas o psiquiátricas, ciertos medicamentos o problemas sexuales se hace necesario tratar estas causas, produciéndose una mejoría significativa cuando desaparece el proceso que lo determina En medicina cuando la causa responde a factores hormonales, se ha ensayado con cremas o testosterona oral a veces combinada con estrógenos.
El deseo sexual es un signo de salud en la relación de pareja. Puede ayudar a estrechar los lazos afectivos o lentamente ir deteriorando la relación. Es importante cuidarlo y mimarlo. Incluso en parejas que mantienen una excelente y amorosa el rechazo repetido del otro miembro de la pareja, debido a un bajo nivel de deseo sexual del otro puede dañar la relación debido a que genera resentimientos y sentimientos de distanciamiento emocional. Cuando la falta de interés por el sexo de uno de los miembros se acaba convirtiendo en fuente de conflicto, es conveniente indagar las causa y buscar solución recurriendo a la ayuda de un profesional.
Referencias:
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