Probablemente el dolor que el amante experimenta tras la ruptura con su pareja , sea muy semejante y no menos intenso que el que se experimenta en el duelo por la muerte de un ser querido .
De hecho y recientemente, se ha demostrado que el dolor emocional producido por una ruptura sentimental, la exclusión social o pérdida de un ser querido, se procesa en las mismas áreas del cerebro en las que se procesa el dolor físico, la corteza cingular anterior.
Tras el desamor, por tanto no sólo hay un sufrimiento, podríamos decir psicológico, sino también físico. De hecho la gente describe el sufrimiento que experimenta tras el desamor con definiciones tales como tener el corazón partido, tener el corazón roto. Los sujetos que han vivido una reciente ruptura de pareja, también describen casi siempre síntomas físicos tales como: Opresión precordial ,punzadas en la región cardiaca, sensación de ahogo y dificultad respiratoria, sensación de vacío bajo el esternón, así como otros, a caballo entre los síntomas físicos y psicológicos como: Insomnio, dificultad para el conciliar el sueño, descanso deficiente, agitación desasosiego, intranquilidad, nerviosismo, apatía, desmotivación, cansancio y fatigabilidad.
La psicóloga Naomi Eisenberger, de la Universidad de California, en Los Angeles (UCLA), ha llegado a la conclusión, que el dolor emocional producido por el rechazo o exclusión social, es procesado en el cerebro, en la corteza cingular anterior, el mismo lugar utilizado para procesar el dolor físico.
La explicación que nos da respecto a este hecho es la siguiente: "El dolor físico y el dolor emocional están íntimamente relacionados pues son cruciales para nuestra supervivencia como especie". No podemos olvidar que el ser humano es un ser social y que enfrentado a una situación de peligro, un hombre solo tiene menos posibilidades de sobrevivir que un grupo de humanos. "El sistema de uniones sociales está muy vinculado al sistema de dolor físico para asegurar que el ser humano permanece conectado de cerca a los otros", afirma Naomi Eisenberger. "Cuando se nos separa de una relación, o un grupo nos rechaza, es muy doloroso -agrega- así que intentamos evitarlo".
Por tanto podemos concluir que la ruptura de pareja genera intenso dolor y que incluso el intenso dolor físico que refieren las personas que acaban de romper con sus parejas, es real.
Según los psiquiatras Lewis, Amini y Iannon, el proceso de rechazo romántico está dividido en dos fases: Una primera a la que denominan, fase de protesta y otras segunda a la que denominan fase de resignación o desesperación. Consideran que la primera fase de protesta, se encuentra presente en la mayor parte de los mamíferos sociales cuando se produce una separación de uno de lo miembros del grupo, la mayoría de las veces la madre . Parece estar ligada a los altos niveles de dopamina y noradrenalina. Estos son lo neurotransmisores responsables del alto nivel de alerta y activadores de conductas cuya misión es obtener ayuda para encontrar a quien le abandono.
En el caso de los humanos, durante esta fase de protesta, y en el caso de una ruptura sentimental, el amante abandonado, se vuelve obsesivo intentando encontrar una explicación de los posibles motivos que pudieron dar lugar a la ruptura.Dedica gran parte de su tiempo a tratar de conseguir la vuelta a su amado. Generalmente hace actos dramáticos, humillantes e incluso peligrosos ante su amado: llegan de improviso a su trabajo, a su casa, y ruegan que se les ofrezca otra oportunidad, hacen llamadas desesperadas e inoportunas, escriben cartas desesperadas, ruegan, acusan e intentan volver a seducir a quien los abandonó.
Cuando tras todos sus esfuerzos infructuosos y pasado el tiempo comienzan a darse por vencidos y a tomar conciencia de el amor perdido no volverá, entran en la segunda fase, la de resignación y desesperación. Llenos de dolor, lloran sin parar, se quedan en la cama, se sienten perdidos en el espacio, beben mucho, ven televisión. En estas circunstancias el amante abandonado se ve sumido en intenso sentimientos de nostalgia y melancolía. La respuesta de desesperación se ha asociado con diferentes redes cerebrales entre ellas las del sistema de recompensa. Conforme el amante abandonado descubre que su recompensa (es decir, su amado) no volverá, las células generadoras de dopamina disminuyen su actividad, lo que en ello que parece ser responsable del letargo, melancolía y depresión en que se sume.
Referencias:
Helen Fhiser. Broken hearts:The nature and riks of romantic rejection. En Romance and sex in adolescence and emerging adulthood: risks and opportunities ,editado por Ann Crouter y Alan Booth
BBC.Mundo.com. El dolor emocional realmente duele.
Leonor Solis.Química del desamor. La Jornada Jalisco














Comentarios
Disculpame pero no es así; tambien el que abandona sufre y mucho. En ocaciones es un mal necesario porque la relación esta muy dañada y por seguridad propia cuando hay violencia familiar. Pero eso no quiere decir que no te duela haber perdido a tu pareja y a tu familia, si duele, y mucho!!!
Se lo merece por estúpido y cobarde, por qué dejó? Se hubiera quedado y hubiera resuelto los problemas en vez de huir y lastimar tanto a ambos.
atte abandonado
grax.
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