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Hola, de antemano agradezco su respuesta.
Tengo algunos problemas personales que quería comentar para consejo y opinión.
En mi infancia (ahorita tengo 22 años) fui victima de abuso sexual por un miembro cercano a mi. Ese incidente me trajo muchas consecuencias de las cuales yo ignoraba su origen pues había reprimido aquello hasta el punto de que son pocas cosas las que recuerdo de mi infancia, sólo momentos aislados.
Una de las consecuencias es que aumenté de peso considerablemente. Empezé a refugiarme en la comida como método para aliviar mi ansiedad -de que pudiera volver a pasar (o al menos es lo que yo creo)-. Ese aumento de peso ahora entiendo que fue un mecanismo de defensa para sentirme "fea" y no atractiva y así no me volverían a molestar.
Desarrollé un interés sexual precoz lo cual me hacía sentirme culpable, diferente y sucia. También dejó un gran impacto en mi autoestima, me sentía menos, demasiado insegura, que no valía nada, me sentía sucia y se le sumaban los complejos que dejaba la obesidad en mi y vivía en un miedo constante a todo.
Pasó el tiempo, adelgazé hasta el punto de ser "flaca", empezaron las citas y el interés por los muchachos, etc Cada que no se "completaba" algo con alguno entraba otra vez el círculo vicioso de mis pensamientos de "vez, no vales nada" y cuando tenía algún encuentro sexual con alguno de ellos -sin llegar al coito- me asaltaban pensamientos en ese momento de "vez, eres una puta, comportate como una y hazle el honor a tu nombre" lo cual era desgastante y hacía aún más daño a mi ya baja autoestima. Parecía como si mi peor enemiga fuese yo misma pues todos me decían que que bonita era, que buen cuerpo y yo, al verme en un espejo, no veía nada de eso.
Paso el tiempo con los mismos problemas los cuales me hacían sentir demasiado confundida pues me preguntaba de dónde demonios saco estas cosas, estos pensamientos ¿qué me pasa? ¿por qué no puedo ser normal? etc.
Después entré en un noviazgo serio, ya en la carrera y es en el que me encuentro ahorita todavía, ya con 3 años. Todos mis problemas fueron a parar, obviamente, en mi relación con él.
Los primeros meses tenía el control total sobre su vida, sobre lo que hacía y no hacía y él me hacía caso. Dandome cuenta de la situación decidí terminar por un tiempo para que él pensara que no tenía por qué dejarse de mi pues el que fuera mi "marioneta" me había cansado (obvio no le dije lo último). Tuve una aventurilla en el tiempo que nos dimos, la cual aumentó mi autoestima, al menos el tiempo que duró. Volvimos y si, él ya había cambiado pero yo era la misma de siempre. Esto nos trajo muchos pleitos y muchos problemas. Yo peleando por tener el poder y control absoluto, él peleando por su libertad y autonomía. Y sobre todo, mi deseo de control y poder surgía del deseo de que no fuera a serme infiel, ni en palabra, acto o pensamiento. Acepto la idea de que alguien más pueda exitarlo y que pueda querer a otra persona mas no acepto la idea de que él lo busque. Como un "Acepto la posibilidad pero no acepto que la haga probable o real".
El problema de los celos, además de mi baja autoestima e inseguridad, he llegado a pensar que surgen también del miedo que tengo a ser lastimada y trato de evitar cualquier situación que pueda traerme lo que según yo, me va a lastimar.
Lo bueno que tenemos una comunicación excelente. Puedo decirle mis dudas de que nose por qué actuo de tal o tal manera, mi deseo de controlarlo para no sentirme lastimada... él me dice que se siente como si yo lo considerara un monstruo lujurioso, que no valoro lo que él ve en mi, etc. Esto ayuda muchísimo a la comprensión mutua y a controlarlos un poco más pues sabemos cómo dañamos/cómo se siente el otro con determinadas actitudes.
Decidí buscar ayuda para estos problemas de celos -todavía seguía reprimido aquel incidente de mi infancia- y me sirvió muchísimo pues como ve, ya no está reprimido. Me ayudó para perdonar y entender a mi "agresor" y reconocer que no fue mi culpa. Me ayudó a comprender que el deseo de control sobre mi novio provenía por la falta de "voz" que he tenido en mi casa (siempre he sido la niña tímida y "buena" que se deja de todo y a nadie le dice lo que le molesta por miedo a crear conflictos) y como sentía el amor incondicional de parte de mi pareja, ahí descargaba todo como mecanismo compensatorio o algo así.
El problema es que, aunque he vencido consecuencias que aquel incidente dejó pues, no es arte de magia y todo no desaparece sólo por reconocerlo. Sigo lideando con mi baja autoestima, celos y un cierto "odio" hacia a mi (que nose si surja por "no haber hecho nada en aquel momento" y ahorita lo paso a todos los aspectos personales).
Mi peor enemigo, definitivamente, son mis pensamientos. Si pasa una mujer guapa mientras vamos los dos juntos empiezo a pensar "Si, de seguro el quisiera estár con ella porque veme a mi, estoy horrible y luego toda llena de cosas y problemas" y después me enojo con él y lo empiezo a tratar hostilmente, como si mi pensamiento fuera la realidad en él o como si le adjudicara mis pensamientos a su mente. Esto lo lastima a él y a mi me ofusca la visión objetiva.
Ahorita ya no dejo que esos pensamientos avancen y se los digo desde que me asaltan pero a veces aunque se los diga de todas formas me porto hostil. Entonces el se cansa de esto y ahora cuando le hago una pregunta de ese tipo de "A dónde volteas?" Se enoja, lo cual en el momento me hace sentir como si se enojara como un "Mmm déjame hacer lo que quiera, si quiero voltear a verla a mi que me importa que estés presente" y ocasiona una pelea.
Total que, teníamos demasiadas peleas por eso al grado que ya nos faltabamos al respeto, que decidimos volver a terminar. En este lapso que no andabamos sali con otras personas, fue casi por 6 meses pero decidimos volver a intentarlo. Con parámetros nuevos sobre cómo lidearíamos con los problemas que teníamos.Pero empezó mal.
Yo denuevo le reclamé por fotos o personas que frecuentó durante el tiempo que no andubimos -siendo que no vio a nadie en plan de cita- a pesar de que yo fui la que si salió con otras personas.
El otro día le pregunté si había vuelto a ver pornografía -habíamos hecho un pacto de ya no ver ninguno de los dos por cuestiones personales(yo) y religiosas- y me dijo que sí, me pidió perdón y que no volvería a pasar. Yo le dije que no había visto -aunque sí vi- para poder reclamarle "con derecho". Obviamente me mata que vea pornografía porque, es muy conservador y no quiere tener relaciones hasta el matrimonio y el que haga eso me quedo como que "no que muy conservador pues" y me da coraje con él. Además que me lastima que vea a otras mujeres y más en ese "ambiente". Siento que no tiene suficiente conmigo o que no le gusto yo. Total que, está bien, pasó el momento y seguimos pero los pensamientos me matan. Me asaltan pensamiento de él viendo pornografía y disfrutándolo y me siento mal y me da coraje. Pienso en las veces que hemos tenido "encuentros" y me siento mal porque pienso que en el momento me compara con aquellas o que se imagina que son otras y no yo y el hecho de que vio a otras y esa imágen está en su cabeza ya y no está bajo mi control. Estos pensamientos causan un daño enorme en mi autoestima y sacan mi "yo controlador" otra vez. Además que me llenan de un coraje con él de por qué lo hizo y cuando actua bueno -como siempre- digo "si, si muy lindo ahorita pero bien que eres cabrón" y en fin, o lo trato hostil o no me deja estár en paz conmigo misma.
También me metí el otro día a su facebook y encontré un mensaje que le decía a una mujer que la amaba, no pude verlo todo pues ya había sido eliminado. Vi la fecha y fue antes de ponerse conmigo la primera ves pero me da coraje con él. Como si me hubiera engañado o como si yo fuera la única mujer a la que él debería de amar, ayer hoy y siempre. Ahora, nose si decirle esto porque se enojará de que andube husmeando en sus cosas pero temo que si me quedo con ello se reflejará en otros aspectos. En fin, ese no es el problema.
Cuando me asaltan los pensamientos, en este caso el de la pornografía, busco distracciones pero no puedo hacer cosas escolares o leer o estudiar porque ahi como que mi mente "divaga" más y no puedo concentrarme. Lo cual hace que baje mi rendimiento escolar pues las distracciones que funcionan son música, películas o salidas con amigas.
Necesito otro consejo para estos pensamientos que me asaltan y que no me dejan confiar plenamente en él. Siento que si bajo la muralla que tengo y confío plenamente terminaré lastimada. Y me meto a sus cosas como para buscar una razón, algo que me moleste para decir "ahá, lo sabía, sabía que no debía bajar la guardia."
¿Qué puedo hacer? Esto está siendo muy desgastante tanto para mi como para él.
Mil gracias, disculpe el librón que me aventé.
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