|
Buenas noches,
Hace ocho meses que estoy yendo a terapia con una psicoanalista. Hace un par de sesiones le planteé a mi doctora el ralentizar las sesiones pues ahora mismo mi situación económica no es muy buena. Ella cree que no es el momento adecuado y tampoco sería profesional por su parte prestarse a eso. Después de pensarlo un par de sesiones, me ofreció una opción algo más económica (de 60euros a 45, pues tampoco sería profesional rebajarlo más) oferta que creo que tampoco vaya a poder afrontar. Entonces me ofreció el recomendarme a un compañero con una tarifa más económica, pues, seguía insistiendo, no es el momento de ralentizarlas. Después de estar yendo ocho meses me pareció una propuesta bastante desacertada por su parte y, siendo como soy, desconfiada por naturaleza y probablemente debido a la patología que sufro lo primero que pensé fue que se me quería sacar de encima, pues no me parece más conveniente que ralentizar las sesiones, cambiar de psicoanalista.
Ahora mismo estoy bastante ofendida y preocupada porque me gustaría acabar con la terapia y no sé como acabará esto o si acabará.
Otra cosa que me preocupa es el no tener total confianza con la psicóloga aunque como he comentado antes, soy así por naturaleza, desconfiada. Pero me gustaría comentar que mi desconfianza nace de varios aspectos de la terapia. Primero, no hubo un primer encuentro para hablar de la terapia, así ese primer encuentro ya fue pagando. Por otro lado no hay ningún tipo de recibo de por medio ni se puede pagar con tarjeta y tampoco hay personal de apoyo (así cuando alguien llama a la puerta es ella quien debe atender). Así, me imagino que las visitas son en negro. Esto contrasta ofensivamente para mí con esa rigidez, esa pretendida profesionalidad del "aquí no se regatea" con la que se me rebate mi oferta de ralentizar o de abaratar temporalmente las sesiones, en aras de la dignidad profesional que me mencionó. No acabo de entenderlo. Y lo digo sin ánimo de ofender pero, al menos a mí, lo que acaba de transmitirme esa situación, es eso, desconfianza.
No sé si me he explicado demasiado bien. Agradecería si alguien pudiera darme su parecer.
Un saludo.
|