Se produce tras la exposición a un acontecimiento estresante y extremadamente traumático, donde el individuo se ve envuelto en hechos que representan un peligro real para su vida o amenaza para su integridad física.
Ocurre también en casos en los que el sujeto presencia acontecimientos donde se producen muertes, heridos, o existe una amenaza para la vida de otras personas, o conoce a través de un familiar o personas cercanas acontecimientos que implican muertes inesperadas o violentas, daño serio o peligro de muerte o heridas graves.
La respuesta del sujeto a este acontecimiento se manifiesta como temor, desesperanza y horrores intensos (en los niños, un comportamiento desestructurado o agitado), rememoración continua y persistente el acontecimiento traumático y evitación de los estímulos asociados a él , sufriendo un importante embotamiento de la capacidad de respuesta afectiva y emocional y síntomas persistentes de activación nerviosa.Todo ello provoca un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
Los acontecimientos traumáticos que pueden originar un trastorno por estrés postraumático son muy variados y se incluyen: Los combates en el frente de guerra, ataques personales violentos (agresión sexual y física, atracos, robo de propiedades) ser secuestros, torturas, encarcelamientos ,internamientos en campos de concentración, desastres naturales o provocados por el hombre, accidentes automovilísticos graves, o diagnóstico de enfermedades potencialmente mortales. En los niños, entre los acontecimientos traumáticos de carácter sexual pueden incluirse las experiencias sexuales inapropiadas para la edad aun en ausencia de violencia o daño reales.
El acontecimiento traumático puede ser reexperimentado en forma de recuerdos recurrentes e intrusos (o pesadillas recurrentes en las que el acontecimiento vuelve a suceder. Con menor frecuencia el individuo experimenta estados disociativos que pueden durar segundos, horas, o días, durante los cuales se reviven aspectos del suceso y la persona se comporta como si en ese momento se encontrara en él.
Cuando el individuo se expone a estímulos desencadenantes que recuerdan o simbolizan un aspecto del acontecimiento traumático suele experimentar un malestar psicológico intenso o respuestas de tipo fisiológico. Los estímulos asociados al acontecimiento traumático acaban siendo persistentemente evitados, haciendo el sujeto esfuerzos deliberados para evitar tener pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso y eludiendo actividades, situaciones o personas que puedan traer recuerdos sobre él . Puede incluso llegar a haber un amnesia total de un aspecto puntual del acontecimiento. El sujeto puede sufrir «embotamiento psíquico» o «anestesia emocional. Puede también manifestar una acusada disminución del interés o participación en actividades que antes le resultaban gratificantes ,tener una continua sensación de alejamiento o enajenación de los demás o una acusada disminución de la capacidad para sentir emociones (especialmente las que hacen referencia a la intimidad, ternura y sexualidad). Los síntomas de activación nerviosa , que no existían con anterioridad al trauma engloban, dificultad para conciliar o mantener el sueño, que puede deberse a pesadillas recurrentes donde se revive el acontecimiento traumático, hipervigilancia, respuestas de sobresalto, irritabilidad , ataques de ira o dificultades para concentrarse o ejecutar tareas.
Cuando el agente estresante fue de de carácter interpersonal puede aparecer afectación del equilibrio afectivo, comportamiento impulsivo y autodestructivo, síntomas disociativos, molestias somáticas, sentimientos de inutilidad, vergüenza, desesperación o desesperanza, sensación de perjuicio permanente, pérdida de creencias anteriores, hostilidad, retraimiento social, sensación de peligro constante, deterioro de las relaciones con los demás, y alteración de las características de personalidad previas. Las personas que han sufrido un trastorno de estrés postraumático presentan mayor predisposición a la aparición de otros tipos de trastornos de ansiedad y del ánimo.
Atendiendo a su duración el estrés postraumático se clasifica :
Estrés postraumático agudo. Cuando la duración de los síntomas es inferior a los 3 meses.
Estrés postraumático crónico. Cuando la duración de los síntomas es igual o superior a los 3 meses.
Estrés postraumático de inicio demorado. Cuando el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.
Referencia: Manual de diágnostico y estadístico de los trastornos mentales.DSM-IV.Masson S.A. ©1.995























Comentarios
llevamos 25 años de casados y todo era pasion y amor, hoy ya nada es asi.
ël me lo dice que ya no siente nada.
Esto se cura , se puede revertir los sentiomientos o quedará asi, ya no puedo mas,
por favor necesito una respuesta, mi decicion de separarme es muy importante, ssaber.
Gracias
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.