Nuestro bienestar emocional, nuestra satisfacción y en el fondo nuestra felicidad depende de la capacidad de concentrarnos en las acciones que realizamos en el presente.
Era un hecho conocido desde muchas orientaciones tanto psicológicas como religiosas, pero investigaciones realizadas por psicólogos de la Universidad de Harvard lo confirman.
Cierre sus ojos y trate de concentrarse en el movimiento ondulante que imprime a su abdomen la respiración. Se dará cuenta de lo difícil que es mantener la mente exclusivamente atenta a ese movimiento. La mente es asaltada por multitud de imágenes y pensamientos que distraen nuestra atención del objetivo inicial.
La mente humana es una mente inquieta, agitada, que vaga y deambula entre sus propios pensamientos lo que le impide prestar atención y concentrarse en la acción que el sujeto está realizando en el presente. La capacidad de proyectarnos mentalmente hacia el pasado o el futuro es un logro cognitivo eminentemente humano, pero el coste de dicha capacidad es tremendamente alto en términos de felicidad.
El estudio que señalamos , demuestra que pasamos más de la mitad de nuestro tiempo pensando en cualquier otra cosa menos en lo que estamos haciendo en el momento. El problema radica que ese no vivir el presente estando concentrados en la acción y prestando atención a nuestros pensamientos aumenta nuestra infelicidad. Una mente errante y vagabunda es la causa y no la consecuencia de su infelicidad.
Los psicólogos Mateo Killingsworth y Daniel Gilbert , señalan en la revista Science. "La mente humana es una mente inquieta, y una mente errante es una mente infeliz".
Referencias:
Killingsworth, M. A. & Gilbert, D. T. (In press). A wandering mind is an unhappy mind. Science.
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Comentarios
se los voy agradecer que me ayuden
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