Los celos son una conducta compleja. Engloba componentes emocionales, cognitivos y de respuesta observable. La conducta de celos, surge en la persona “celosa” ante la percepción de una amenaza real o imaginaria por la posible pérdida de una relación personal importante, en favor de una tercera persona.
Los celos no sólo se dan en el contexto de una relación afectiva de pareja, sino que pueden aparecer en otros tipos de relación, como puede ser entre hermanos, amigos o compañeros de trabajo.
Los celos son vividos como una compleja amalgama de emociones, pensamientos y conductas. Entre las emociones podemos incluir: Tristeza, ansiedad, miedo, ira, rabia, enfado, envidia, pena, humillación.
Desde el punto de vista cognitivo, son característicos los pensamientos de autoreproche y de autoincriminación, de comparación con el o la rival, o sobre la evaluación que recibiremos de los demás.
Desde el punto de vista conductual, puede manifestarse a como un amplio espectro de conductas y sensaciones físicas. Entre las sensaciones física, destacar:Inquietud y agitación psicomotora, dificultad para conciliar el sueño, taquicardia, sudoración ,dificultad para respirar. Desde el punto de vista de conducta externa observable, puede dar lugar a llanto, gritos, violencia, agresividad entre otras.
Los celos de pareja, considerados desde la perspectiva psicosociobiológica , constituyen una respuesta adpatativa que ha sido mantenida, por la ventaja que representa para la supervivencia genética de los individuos. En ambos sexos, los celos protegen y garantizan la perpetuación de los genes propios frente a los de terceros.
En el caso de los machos con una dificultad clara para garantizar que la prole de una determinada hembra es la propia, los celos protegerían el patrimonio genético frente al de posibles rivales. En el caso de las hembras, esta dificultad para establecer esa garantía genética de la prole no existe, sin embargo se le presenta la necesidad de garantizar la protección de la misma. En este caso los celos la protegen a ella y a su prole del posible abandono y grantía de cuidados por el macho.
Esta diferente necesidad entre machos y hembras de cara a la supervivencia genética, explicaría porque ante los diferentes riesgos evolutivos, los machos se centren fundamentalmente en la protección frente a la amenaza sexual de otros machos y las hembras frente a la amenza respecto a la fidelidad y estabilidad emocional de la pareja.Para ambos los celos son una respuesta al peligro de que sus genes eventualmente, no lleguen a transmitirse a las futuras generaciones.
La diferente repercusión en términos de su supervivencia genética, que para ambos sexos tendria la aprición de un tercer individuo, explicaría también los diferentes tipos de respuesta ante los celos que se observan en hombres y mujeres. De hecho los hombres están mas precupados por la fidelidad sexual de sus parejas, mientras que las mujeres lo están mas por la fidelidad afectiva.
Desde el punto de vista antropológico, la perspectiva psicosociobiollógica explicaría, la casi universal tendencia cultural a la represión y control de la conducta sexual femenina.
David Buss, es catedrático de psicología social en la Universidad de Austin-Texas, y autor de numerosos trabajos de investigación y libros como “La pasión peligrosa. Porque los celos son tan necesarios como el amor o el sexo” confirma este aspecto.
D.Buss peguntó a hombres y mujeres en que medida, se sentirían contrariados si se enterasen que sus compañeros/as tenían relaciones sexuales o bien un profundo vínculo afectivo con otra persona. Sus trabajos revelan que el 60 por ciento de los hombres se sientirían mas contrariados ante el hecho de una relación sexual, mientras que el 84 por ciento de la mujeres se manifestaban mas contrariadas ante la idea de un vínculo afectivo profundo.
La perspectiva psicosociobiológica, nos muestra los celos como una compleja conducta que forma parte del repertorio de conductas humano. No obstante de todos es conocidos que los celos, pueden en deterrminados momentos adquirir una dimensión que sobrepasa los límites que serían condierados normales, alterandola salud mental, de quien los padece y poniendo en peligro la estabilidad de la pareja, impidiedo en este caso qu cumplan con el fin para el que evolutivamente estaría diseñados. Son los celos patológicos, los celos enfermizos, de los cuales hablaremos en nuestro próximo artículo.
Referencias:
Malach Pines , A. Celos ¿Dónde está el límite? Javier Vergara, Editor S.A. 1998
Buss M. David. The Dangerous Passion: Why Jealousy Is As Necessary As Love and Sex.The Free Press. 2000.


















